Nuestra misión
Llevamos años en el mercado. Sabemos exactamente de dónde viene la fruta buena — y ahora la llevamos directo a tu puerta.
¿Por qué Fruter?
No es mala suerte. Es el modelo: demasiados intermediarios, demasiado tiempo en bodega.
Paga caro en el supermercado por fruta que recorrió cientos de kilómetros y pasa por cuatro intermediarios antes de llegar a tu canasto.
Llega días —a veces semanas— después de cosechada. El sabor que tenía en origen ya se perdió en alguna bodega fría del camino.
Una naranja sin jugo, una palta que nunca madura bien, uvas que se deshacen al tocarlas. No tendría que ser así.
"Quisimos cambiar eso. No con tecnología ni con algoritmos — simplemente comprando mejor y repartiendo más rápido."

Cómo empezó
El origen
Diego y Luca llevan muchos años vendiendo frutas de temporada. Empezaron en Los Bravos, donde aprendieron de primera mano cómo funciona la cadena: quién tiene la mejor fruta, cuándo está en su punto, cómo manejar el volumen.
El salto
Con ese conocimiento del rubro, decidieron saltarse los intermediarios. Tenían las relaciones con los productores, tenían el ojo para la calidad — solo faltaba la logística para llegar directamente al consumidor.
Hoy
Cada semana armamos la caja con lo que está en su mejor momento y repartimos en cuatro comunas. Sin bodega, sin freezer. La fruta llega fresca porque no tuvo tiempo de dejar de serlo.

"El ojo para la calidad no se aprende en un curso."
Dónde llegamos
Empezamos acotados para hacer las cosas bien. Rutas que cumplimos, fruta que llega en buen estado, pedidos que se despachan a tiempo.
Cómo trabajamos
Solo entra a la caja lo que nosotros mismos comeríamos. Si no pasa el corte, no se vende — sin excepciones.
No forzamos frutas fuera de época. Lo que está en temporada sabe mejor, dura más y cuesta menos. Simple.
Compramos directo y en volumen. Ese ahorro va íntegro al precio que pagas tú. Sin márgenes inflados.
Sin suscripción. Pides cuando quieras, recibes el viernes.